Más allá de la seguridad: Policía de Bolívar apuesta por la ayuda social en comunidades
El Rio Magdalena River, baja lento como si también sintiera el peso del calor que arropa a Magangué. A su orilla, las garzas levantan vuelo en silencio, dibujando en el cielo blanco una calma que no siempre alcanza para las casas del barrio Pastrana.
En Pastrana, el día arranca temprano y la lucha nunca se toma descanso. Aquella mañana, sin embargo, tenía otro aire. El sol pegaba igual de fuerte, pero algo distinto se movía entre las calles: una patrulla que no venía a apurar, sino a aliviar.
Los policías de Tránsito y Transporte de Bolívar se bajaron con bolsas en la mano. No eran cualquier bolsas. Eran mercados de esos que hacen falta cuando la alacena está flaca y el bolsillo más. Un perro, flaco y celoso de su cuadra, les ladró sin prisa, como anunciando que algo inusual esta...




















